Los hijos pasan a vivir durante periodos pactados con el padre y con la madre, una cuestión que tiene implicaciones sobre la vivienda puesto que requiere adaptar dos hogares para la vida familiar
La custodia compartida se consolida como la forma más habitual cuando hay un divorcio con hijos
Dicen que este periodo post-vacacional en el que estamos inmersos es un caldo de cultivo para las separaciones, puesto que se rompen las rutinas y las familias se ven «obligadas» a convivir más tiempo, durante el cual salen a la luz problemas y desavenencias que en otras épocas quedan en segundo plano. Seis de cada diez divorcios que tuvieron lugar en Álava en 2024 y en los que había hijos se resolvieron con la custodia compartida entre los dos progenitores. Este es el porcentaje más alto de la serie histórica y queda muy lejos del 18,9 % que había en el año 2013. De esta forma, los hijos pasan a vivir durante periodos pactados con el padre y con la madre, una cuestión que tiene implicaciones sobre la vivienda puesto que requiere adaptar dos hogares para la vida familiar.
Según los datos que ofrece el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2024 hubo en Álava un total de 530 divorcios con sentencia judicial. De ellos, en 256 no había necesidad de ejercer la custodia. En 167 casos se decretó la custodia compartida, mientras que en 98 ocasiones fue la madre la que se quedó en exclusiva a cargo de los hijos, y en otros 7 casos fue el padre el que ejerció esta función.
En el gráfico puede verse cómo han ido evolucionando los diferentes tipos de custodia a lo largo de los últimos años. Puede observarse cómo la custodia compartida ha ido ganando terreno sobre la custodia para uno de los dos progenitores, que habitualmente solía ser la madre.
En el caso de Álava no fue hasta el año 2018 cuando la custodia compartida se impuso sobre la custodia de los hijos para la madre. A nivel nacional esta tendencia solo se ha conseguido revertir hace apenas dos años. En 2013, apenas 2 de cada 10 divorcios concluían que la custodia de los hijos tenía que ser compartida entre los progenitores. En más del 70 % de los casos era la madre la que se hacía cargo de los hijos con las consecuencias que eso suponía en todos los ámbitos, desde el laboral, al económico y también en materia de vivienda, sanidad o educación.
En comparación con los datos a nivel nacional, la implantación de la custodia compartida es más alta en Álava que la media nacional, donde hay un 49,7 % de los divorcios en los que se pacta este tipo de medida para el cuidado de los hijos. En el 46,6 % de los casos a nivel nacional es la madre la que obtiene la responsabilidad de cuidar a los niños.
Opción preferente por la custodia compartida
En España, el régimen de custodia preferente tras un divorcio es la custodia compartida. Los tribunales consideran que es el modelo más adecuado para garantizar el interés superior del menor, salvo que existan razones objetivas que desaconsejen su aplicación, como conflictos graves entre los progenitores o circunstancias personales que lo impidan.